sábado, 25 de marzo de 2017



     El ser humano es increíble, excepcionalmente increíble; a pesar de ser conscientes de que tenemos el tiempo contado, nos afanamos, sin mostrar el más mínimo pudor, en adquirir y apilar todo tipo de bagaje, tanto moral como material, bagaje que se quedará ahí cuando ya no estemos, incluso que no le servirá a nadie, y todo ese esfuerzo y tiempo que hemos dedicado a engordar nuestro particular tesoro parecerá vano ante la facilidad con que alguien lo liquidará sin el menor escrúpulo.