miércoles, 11 de enero de 2017

     En cualquier caso, siempre ha habido personas (filósofos, matemáticos, alquímicos, astrónomos, escribas…, incluso trovadores) dedicados en cuerpo y alma a recabar información y conocimientos que han podido llegar hasta nosotros gracias a su, casi siempre, desinteresado esfuerzo. Y estos hombres, así como otros que a su vez valoraban la labor realizada por los primeros, tuvieron la gran idea de crear reductos para albergar sus escritos y tratados, como han sido y son las afamadas bibliotecas, lugares realmente inspiradores para cualquiera dispuesto a enriquecer sus conocimientos.